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Seguro de Vida: ¿cuándo hay que comunicar el siniestro?

09, marzo | ARTICULOS | Sin comentarios
Seguro de Vida: ¿cuándo hay que comunicar el siniestro?

Varios son los casos en los que al tener contratado un seguro de vida/riesgo los asegurados entienden que únicamente tienen asegurada la garantía de fallecimiento y desconocían la de incapacidad permanente absoluta, como suele ocurrir en algunas pólizas, no asesoradas profesionalmente.

Debido a este desconocimiento los afectados no declaran la existencia de la incapacidad “en forma” a la entidad aseguradora, y posteriormente, en caso de fallecimiento, los beneficiarios  averiguan que tenían cubierta la garantía de incapacidad y reclaman a la Aseguradora la indemnización asegurada en la póliza de vida, la cual contesta alegando falta de declaración del siniestro y/o incumplimiento del deber de comunicación del mismo y rechaza el siniestro.

Legalmente el beneficiario debe comunicar el siniestro a la Compañía Aseguradora, pero, ¿puede la Aseguradora rechazarlo en caso de que no se haya comunicado?

Si atendemos a la Ley de Contrato de Seguro que regula en el Art. 16 el deber de comunicación del siniestro indica que:

El tomador del seguro o el asegurado o el beneficiario deberán comunicar al asegurador el acaecimiento del siniestro dentro del plazo máximo de siete días de haberlo conocido, salvo que se haya fijado en la póliza un plazo más amplio. En caso de incumplimiento, el asegurador podrá reclamar los daños y perjuicios causados por la falta de declaración.
Este efecto no se producirá si se prueba que el asegurador ha tenido conocimiento del siniestro por otro medio.
El tomador del seguro o el asegurado deberá, además, dar al asegurador toda clase de informaciones sobre las circunstancias y consecuencias del siniestro. En caso de violación de este deber, la pérdida del derecho a la indemnización sólo se producirá en el supuesto de que hubiese concurrido dolo o culpa grave.

Por lo tanto, el siniestro debe ser comunicado en el plazo máximo de siete días desde el momento en que se conozca su existencia. En caso de no realizarlo en dicho plazo, la aseguradora sólo podrá reclamar los daños y perjuicios causados por la falta de la comunicación (lo que requiere a dicha Aseguradora acreditar la producción de perjuicios, su cuantía y su relación causal con la falta de declaración del siniestro y el supuesto perjuicio reclamado), siempre que el asegurado no pueda demostrar que la Compañía ya tenía conocimiento del mismo por otros medios. Pero en cualquier caso la aseguradora no puede rechazar el siniestro.

Lo que sí ocurre en la práctica, según el Art. 20 de la citada ley, es que no se condena al pago de los intereses moratorios de dicho precepto legal o bien no se hace antes de que fuera comunicado el siniestro.

Si nos fijamos en cuál es la raíz de que se produzca una situación como ésta es el desconocimiento o la información mal entendida en el momento de contratar una póliza de seguro. Por eso como siempre recomendamos contar con la asesoría cualificada de una correduría de seguros, que ayudará a comprender y asumir las obligaciones tanto del asegurador como del asegurado.

Fuente: ellibrepensador.com y elaboración propia

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