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Seguros para cada profesión (III): riesgos de los conductores en el transporte por carretera

13, mayo | ARTICULOS | 1 Comentarios
Seguro para camiones, transporte por carretera

Continuando con nuestro análisis de los riesgos específicos a los que se enfrenta cada profesión, llegamos a una de las que podríamos considerar más complicadas en cuanto al control y la prevención: nos referimos a los conductores, en éste primer caso de la serie vamos a centrar nuestro objetivo en el transporte por carretera.

Conducir es una actividad cotidiana para la mayoría de la población, ya sea para desplazarse al lugar de trabajo, llevar a los niños al colegio o simplemente como parte del tiempo de ocio o por hacer turismo. Pero son muchos los profesionales para quienes la carretera es su medio de vida, lo que les obliga a pasar en ella largas jornadas, con el agravamiento del riesgo que conlleva transportar personas y mercancías peligrosas.

Dentro del sector del transporte por carretera, son varias las profesiones a las que podemos referirnos: conductor de camión, autobús, taxi, ambulancia, servicios de mensajería o chóferes privados. El escenario es similar pero las condiciones, el día a día y entorno de trabajo cambian, en consecuencia los riesgos a los que se expone cada uno de ellos también varían. 

La jornada laboral de todas estas profesiones suelen tener ciertos rasgos en común:

  • Riesgos ergonómicos. Los conductores, normalmente pasan largas jornadas sentados y expuestos a vibraciones, lo que además les impide adoptar las posturas y pausas adecuadas para mantener un estilo de vida saludable.
  • Estrés y fatiga. A pesar de permanecer en posición sedente la mayor parte del tiempo, el transportista está sometido a exigencias y horarios estrictos, lo que le lleva a una situación de constante tensión, con riesgo de adoptar conductas inapropiadas en su conducción para poder responder a los objetivos marcados.
  • Violencia y acoso. También puede ser víctima de agresiones, a pesar de ser únicamente y nunca mejor dicho, el mensajero. Un cliente insatisfecho con la mercancía recibida, un retraso en el autobús, un atraco a un taxista… estas agresiones son cada vez más comunes y difíciles de prevenir para el transportista.
  • Soledad y monotonía. En el plano psicológico, el conductor se enfrenta a trayectos en solitario, monótonos y con escasas oportunidades de aprender o evolucionar, lo que puede desembocar incluso en conductas antisociales o depresión.

Además en cada profesión en concreto se añaden riesgos específicos de su actividad, por ejemplo:

  • Conductor de autobús. Se le requiere un plus de atención y de “multitarea”, ya que en la mayoría de las ocasiones además de estar pendientes de la propia conducción deben estar pendientes de atender a los pasajeros, obligaciones de comunicación e incluso a veces la venta y gestión de billetes, lo que conlleva riesgo de hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
  • Taxista. Es la profesión que más ha sufrido hasta el momento el riesgo de agresión, violencia y atraco. A ello se le añade también la necesidad de atención a sistemas de comunicación internos (para recoger nuevos clientes, localización, geolocalización etc.) y la inestabilidad de horarios; con frecuencia alternan entre turnos de día o noche.
  • Transporte de mercancías. Además de todos los riesgos comunes a estas profesiones, también se enfrentan a los avatares intrínsecos a la mercancía que transporten: accidentes en la carga / descarga, exposición a sustancias peligrosas, infecciones, incluso riesgos de incendio y explosión.
  • Servicios de mensajería. Este profesional puede encontrarse con mercancías, condiciones y trayectos complejos, con los consiguientes riesgos que pueden suponer para carga y descarga, localización de destinos imprevisibles, etc.
  • Conductor de ambulancia. Sin duda el factor determinante en éste caso es la alta velocidad que se alcanza en situaciones de urgencia, intentando llegar al destino, evitando atascos a veces incluso pasando por cruces regulados con luz roja, circulando por aceras, etc. Además se añade el riesgo de transportar y cargar a pacientes en camillas, o de exposición a enfermedades infecciosas.
  • Chóferes. Aunque pueda parecer la menos arriesgada de las profesiones del sector, puede llegar a ser la más estresante, al tratarse de un profesional que debe estar disponible para cualquier horario o recorrido, con un alto grado de incertidumbre, y que debe tener conocimientos tanto de mecánica como de localización, protocolo e incluso hacer tareas de carga y descarga de mercancías pesadas o peligrosas.

Del análisis y evaluación de los riesgos expuestos se identifican dos tipologías, los que trabajan por cuenta ajena y los que realizan su labor de forma autónoma. En el primer caso sus necesidades están dirigidas a complementar las prestaciones de su Convenio Colectivo y de la Seguridad Social y en el segundo existen claras necesidades de asegurarse una indemnización en el supuesto de Incapacidad Temporal por accidente o enfermedad, Invalidez absoluta y Profesional, una adecuada cobertura de su autómovil para evitar largas estancias en el taller, suscribir un plan de seguro médico y planificar un adecuado complemento para su Jubilación. Como veis estamos ante un sector donde los riesgos son muy numerosos, y deben ser analizados y evaluados individualmente según la situación de cada profesional, la mejor opción es siempre contar con el apoyo de una Correduría de Seguros que se encargue de ofrecer la póliza que responda a todos los riesgos a los que se expone, al mejor precio del mercado.

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cruz - 13/03/2016 18:06

hola me gustaría información sobre el seguro de conductores de transporte por carretera he visto que habla de varias profesiones(ambulancia, taxi,...) que es uno para todas las profesiones relacionadas con conductores de transporte o para cada profesión es especifico. muchas gracias espero que pronto me pueda de informar

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