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Rentas vitalicias y renta vitalicia inmobiliaria

Rentas vitalicias y renta vitalicia inmobiliaria

El mejor tratamiento para complementar la pensión de jubilación.

Seguro que más de una vez ha soñado con salir a pescar por placer.

Cambio temporal de la fiscalidad.

La renta vitalicia es un seguro de vida ahorro, mediante el cual una persona recibe de forma periódica una renta hasta su muerte y aporta soluciones a diversas situaciones de la vida tales como la jubilación o el complemento de ingresos. Estos productos forman parte del Tercer Pilar para la Jubilación de los españoles. Puede contratarse cobertura de fallecimiento: al morir el asegurado, sus beneficiarios recibirán un porcentaje del capital aportado (que puede oscilar entre el 101,1% o el 90%, según el producto concreto escogido). Actualmente es un instrumento para planificar el ahorro del cual se dispone u otros ingresos importantes y dosificarlo en forma de rentas a partir de un determinado periodo, especificado en el contrato. Entre otras ventajas destacamos la realidad de conocer de antemano la renta e interés mínimos que se percibirá durante toda la vida del producto.

Por ejemplo, si usted dispone de un capital de 100.000 euros y tiene 63 años de edad, la aseguradora que elija le custodiará su ahorro, se lo incrementará con unos intereses y le abonará una renta de 380 euros mensuales, a partir de un determinado periodo fijado en el contrato de seguro. Tras su fallecimiento, si usted ha designado beneficiarios estos recibirán un porcentaje del capital invertido inicialmente. En el caso de un menor, el tutor o los padres pueden contratar también una renta dotal para cuando aquel cumpla los 18 años, por ejemplo.

Para contratar la póliza, el Tomador de la misma, que puede ser también Asegurado, cumplimentará la Solicitud de seguro y abonará la prima. La inversión mínima recomendable es de 25.000 euros y no hay máximo, salvo criterio técnico de la aseguradora, sin embargo, estadísticamente, la aportación media es de 50.000 euros. La libertad es total, aunque la renta será mayor cuanto más elevada sea la cantidad aportada. La edad de contratación es el otro factor actuarial para el cálculo de la renta, a mayor edad menor capital se necesita aportar para percibir una buena renta. Al ser la esperanza de vida de la mujer superior a la del hombre cuando se da la circunstancia de dos asegurados, por ejemplo los cónyuges, el cálculo de la renta introduce otra variante a tener en cuenta. En éste supuesto de dos asegurados la renta la recibirán ambos hasta el fallecimiento y el capital pasará a los beneficiarios con la ausencia del último cónyuge. 

Tiene liquidez mediante los derechos garantizados de rescate y anticipo en los términos que cada aseguradora establece en la póliza y que es muy importante leer detenidamente y recibir asesoramiento profesional.

Los tipos de Renta Vitalicia tienen una técnica actuarial similar, pero comercialmente hay tantas versiones como clientes dispuestos a comprarlas, la adaptación de las aseguradoras a las circunstancias personales del cliente permite diseñar seguros “a la carta”. Se puede elegir la cuantía de la renta, la forma de cobrarla, si quiere o no cobertura para fallecimiento, designar los beneficiarios, cambiarlos a lo largo del contrato y otras sugerencias que legalmente no sean punibles.

La Renta Vitalicia Inmobiliaria es la que se constituye sobre un inmueble, el contrato se formaliza con personas mayores de 65 años y en este caso la renta la perciben a cambio de la cesión de la nuda propiedad de su vivienda, pero manteniendo el derecho de uso y disfrute de la misma. El cálculo de la Renta Mensual se realiza teniendo en cuenta el valor del inmueble y su esperanza de vida, determinada de acuerdo a la edad y el género del beneficiario. También hay que considerar el valor de uso y disfrute de la vivienda, es decir, la equivalencia al alquiler mensual que se pagaría según precios de mercado. Existen dentro de este tipo otras modalidades como la Renta Temporal (se establece un límite temporal para cobrar la renta, pero el usufructo seguirá siendo vitalicio) y la Renta Fuera del Hogar (cuando se deja libre la vivienda, en este caso la renta será superior y permitirá asumir cómodamente los gastos de una residencia privada o pública, por ejemplo). Este tipo de operación se formaliza siempre ante Notario, en una escritura pública en la que se establece una cláusula resolutoria para el caso de impago de rentas, en cuyo supuesto la persona mayor recupera la plena titularidad de la vivienda, sin perjuicio de las mensualidades ya percibidas y queda inscrito en el Registro de la Propiedad. Estas operaciones son más fáciles de encajar en el caso de viviendas libres de cargas y con un valor de mercado superior a 200.000 euros y con personas de edad comprendida entre 70 y 80 años.  Si es su caso o conoce alguna persona de éste perfil, este producto le permitirá incrementar el nivel de ingresos, cubrir necesidades básicas, solucionar una dificultad económica y mejorar su calidad de vida.

Es un producto de seguro muy versátil, si usted tiene más de 55 años o conoce alguna persona en esta circunstancia, que no quiera sobresaltos económicos, que busca estabilidad en sus ingresos, que desea complementar su jubilación actual o futura (puede contratar hoy el seguro para comenzar a cobrarlo más adelante, cuando usted decida), que desea planificar y repartir su patrimonio/herencia mediante la designación (siempre revocable) contractual de quienes serán los beneficiarios tras su fallecimiento. Le permitirá promover el bienestar de su familia, que su cónyuge tenga ingresos adecuados y si acaso llega una situación de dependencia, la renta le permitirá disponer de unos cuidados adecuados. Si su circunstancia personal es la de tener descendientes con parejas diferentes, también puede resolver un posible problema de dejar parte de los recursos a los hijos de forma tutelada. ¡Sin duda alguna esta es la mejor solución!.

El tratamiento fiscal, es otro de los puntos destacados de los seguros de rentas vitalicias, las rentas que cobre el asegurado (beneficiario y asegurado coinciden) tributan en el IRPF como rendimiento de capital mobiliario y disfrutan de importantes reducciones fiscales en función de la edad del titular.

La renta estará exenta de impuestos en los siguientes porcentajes:

  • El 60% de la renta, si el asegurado es menor de 40 años.
  • El 65% de la renta, si el asegurado tiene entre 40 y 49 años.
  • El 72% de la renta, si el asegurado tiene entre 50 y 59 años.
  • El 76% de la renta, si el asegurado tiene entre 60 y 65 años.
  • El 80% de la renta, si el asegurado tiene entre 66 y 69 años.
  • El 92% de la renta, si el asegurado tiene más de 69 años.

Al porcentaje de renta que sí tributa, se le aplicará una fiscalidad del 19%, el tipo establecido en la última reforma del IRPF.

Si se ha contratado para dos personas con seguro de fallecimiento incluido, tras la muerte del primer asegurado, la renta mensual que cobra el cónyuge superviviente está exenta en su IRPF, aunque la transmisión de los derechos sobre la póliza debe tributar en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones por la provisión transmitida (más o menos por el importe de la prima única pagada). La reducción de la que se puede disfrutar en este caso es de 9.195 euros. El impuesto resultante se puede fraccionar en 15 años. En caso de extinción de la póliza, por fallecimiento del último asegurado, el capital que perciban los beneficiarios tributará en el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, con una reducción de 9.195 euros. Asesórese correctamente por este impuesto, puede variar de una región a otra al estar transferidas las competencias a las comunidades autónomas. Por ejemplo, un beneficiario con 68 años que reciba una renta mensual de por vida de 900 euros al mes, tributará únicamente por el 20% de la misma, es decir 180 euros y tendrá que  pagar  a Hacienda 34,20 euros. Interesante, ¿verdad?

En el caso de una Renta Temporal, la exención se establece en función del plazo de percepción de las rentas y no según la edad.

Decida ahora, pero no lo haga precipitadamente. En nuestra Correduría encontrará personal cualificado para asesorarle personalmente de forma confidencial.

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